Este es el resultado de en-listar hombres y mujeres en las filas de la iglesia, y obligarlos a negar su propia humanidad, con pretextos sin fundamentos.
Un clérigo sin familia y sin hijos, jamás podrá entender el funcionamiento de la sociedad; un hombre a quien se le priva de una necesidad fisiológica tan básica como lo es el sexo, está destinado a llenarse de aberraciones y a explotar de la manera más deplorable. ¿Quién se inventó estas reglas anormales y estúpidas?, JESUCRISTO no fue, DIOS no fue...
Se las inventó el hombre, en un concilio en el año 1.139. ¿Cuál era el propósito?
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